10 mil participantes en Conferencia Regional de Educación Superior (CRES), en Córdoba, Argentina

REFLEXIÓN EN CONCIENCIA SOBRE LA EDUCACIÓN SUPERIOR

Durante la Conferencia Regional CRES, realizada en Córdoba, Argentina, participaron más de 10 mil mujeres y hombres, entre rectores, académicos, trabajadores y estudiantes. María José Lemaitre, directora ejecutiva de CINDA, entregó su visión luego de liderar uno de los principales ejes temáticos.


Una reflexión sobre la educación superior de toda América Latina y el Caribe, entre rectores, académicos, trabajadores, estudiantes, hombres y mujeres, reunió la Conferencia Regional de Educación Superior, CRES, recientemente realizada en Córdoba, Argentina. Más de 10 mil personas participaron del análisis de siete ejes temáticos, donde aspectos tales como la articulación de la ES con el sistema escolar, con el medio externo, con la ciencia y la tecnología fueron ampliamente debatidos.
La formación de profesores como una responsabilidad ineludible de las instituciones de educación superior, la internacionalización, la inclusión, la capacidad de respuesta a una realidad diversa, son aspectos que deberán incluirse en el plan de acción para los próximos 10 años.
Así lo manifestó María José Lemaitre, directora ejecutiva de CINDA, quien lideró uno de los principales ejes temáticos de CRES, bajo el título “La educación superior como parte del sistema educativo en América Latina y el Caribe”.


¿Cuáles fueron las principales discusiones en torno a dicho eje temático?

El foco principal se centró en la calidad y la pertinencia de la ES, enfatizando cuatro aspectos principales: la articulación de la educación superior con la educación escolar, considerando la formación de profesores y la transición entre la educación media y superior; la función formativa, como foco central de la calidad, enfatizando el diseño de estrategias pedagógicas apropiadas, la formación a lo largo de la vida y el reconocimiento de la diversidad virtuosa; la garantía de competencia profesional durante la vida, que incluye mecanismos de habilitación profesional, re-certificación y actualización profesional y promoción a lo largo de la vida; y el aseguramiento externo de la calidad, considerando la evaluación de programas e instituciones.

Los cuatro aspectos principales destacados en la ES como parte del sistema educativo en América Latina y el Caribe fueron: articulación de la educación superior con la escolar; la función formativa, como foco central de la calidad; la garantía de competencia profesional durante la vida; y el aseguramiento externo de la calidad

¿Cómo ha sido la articulación de la enseñanza superior con la educación básica?

En general, pobre. La educación superior se mantiene al margen de lo que ocurre en la educación básica, y no asume la responsabilidad que le cabe en la calidad de ese nivel, que se juega en la formación de profesores y del personal profesional a cargo de las políticas, del currículo y de las estrategias pedagógicas. En general, tiene dificultades para hacerse cargo de las características de los estudiantes que admite, de modo que la transición entre educación escolar y educación superior suele ser una experiencia traumática, sobre todo para los estudiantes que son primera generación que accede a la educación superior.

La transición entre educación escolar y educación superior suele ser una experiencia traumática, sobre todo para los estudiantes que son primera generación que accede a la educación superior.

¿Cuál es su evaluación sobre la planificación institucional de las universidades, frente a las políticas locales / nacionales y las influencias globalizantes?

La forma en que las universidades han definido y defendido su versión de la autonomía en América Latina ha privado en la mayoría de los casos a los gobiernos de facultades para orientar a las universidades, y han conducido a que en la mayoría de los países no existan instancias capaces de definir políticas de educación superior de mediano o largo plazo. Esto deja a la educación superior a merced de la discusión y el peso de intereses corporativos particulares (las universidades estatales, las privadas, las regionales, según el país o la región de que se trate), del mercado y de los incentivos financieros que los gobiernos introducen, habitualmente en una perspectiva de corto plazo.

La forma en que las universidades latinoamericanas han definido y defendido su versión de la autonomía ha conducido a que en la mayoría de los países no existan instancias capaces de definir políticas de educación superior de mediano o largo plazo.

¿Cómo valora los actuales sistemas de evaluación de la educación superior?

Me parece que han hecho un gran trabajo durante los últimos 25 años, valorado por las instituciones, los gobiernos y la sociedad en general. Ha llegado el momento de revisarlos y de definir una segunda generación, que se haga cargo de los cambios en la ES, de las necesidades de procesos evaluativos cíclicos, del desarrollo de las instituciones y sobre todo, de la responsabilidad de las propias IES por su calidad.

Ahora ha llegado el momento de revisar los sistemas de evaluación de la ES y definir una segunda generación, que se haga cargo de los cambios, las necesidades de procesos evaluativos cíclicos, del desarrollo de las instituciones y sobre todo, de la responsabilidad de las propias IES por su calidad.

¿Qué debe hacerse para garantizar una educación superior de calidad en América Latina y el Caribe?

Las acciones son múltiples, desde el punto de vista de las políticas nacionales, de las instituciones y de los mecanismos de aseguramiento de la calidad. Pero es esencial conocer la realidad de la educación superior y no quedarse con diagnósticos que privilegian perspectivas ideológicas. CINDA publica periódicamente un informe sobre Educación Superior en Iberoamérica (http://www.cinda.cl/documentos-y-publicaciones/), que entrega abundante y actualizada información sobre la región y cada uno de los países que la componen. Debiera ser lectura obligatoria para todos los responsables de la definición de políticas, a todo nivel.


 

MARIA JOSÉ LEMAITRE, DE CHILE, ELEGIDA MUJER “EMULIES”
La directora ejecutiva de CINDA fue destacada en el Espacio de Mujeres Líderes de Instituciones de Educación Superior de las Américas.

Con el objetivo de fortalecer el liderazgo femenino y la participación en la toma de decisiones, EMULIES (Espacio de Mujeres líderes de Instituciones de Educación Superior de las Américas) eligió este año a un grupo de ejecutivas del continente para integrar su campaña sobre visibilización en la sociedad, entre las cuales destacó a la chilena María José Lemaitre, directora ejecutiva de CINDA. Con estudios de sociología y educación ha trabajado durante décadas en el análisis y prospectiva de políticas públicas en educación de Iberoamérica. A partir de la década del 90 se hizo cargo del diseño e implementación de un sistema de aseguramiento de la calidad, primero para autorizar nuevas instituciones de educación superior y luego acreditar instituciones autónomas, públicas y privadas en Chile.

María José Lemaitre ha tenido una participación activa y multilateral en el campo de la educación superior en distintos lugares del mundo. En este tiempo, tuvo siete hijos, casi todos los cuales han completado sus estudios de posgrado. Desde hace ocho años dirige CINDA, trabajando con 40 universidades de Latinoamérica y Europa.

Por su parte, EMULIES es una plataforma para favorecer el intercambio académico, el apoyo al desarrollo de capacidades para la gestión universitaria y la cooperación de mujeres líderes de Instituciones de Educación Superior (IES) de las Amércias, con el propósito de fortalecer su liderazgo y su participación en la toma de decisiones en el campo de la educación superior. El mensaje de este año es pensar en lo que cada mujer puede hacer para generar cambios en sus familias, entorno, instituciones y en la sociedad.


Sobre CINDA
El Centro Interuniversitario de Desarrollo, CINDA, fue fundado en 1971 por la Universidad de Los Andes de Colombia, la Pontificia Univesidad Católica del Perú y la Pontificia Universidad Católica de Chile. Su finalidad es canalizar el aporte de las universidades de la región al proceso de integración mediante la vinculación entre las instituciones miembros, el estudio de problemas relevantes del área y la asesoría a diversos organismos comprometidos con el proceso de integración. A partir de la década de los ’90 se incorporó la Universidat Oberta de Catalunya, a la que hoy acompañan nuevas instituciones de España e Italia.

 

En la actualidad cuenta con 40 miembros presentes en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, Italia, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay, Sus principales programas abordan las líneas Académicas, Movilidad Estudiantil, Aseguramiento de la Calidad y Prestación de Servicios, siempre sobre la base de la gestión de la educación superior.


Ejes Temáticos CRES 2018

Programa CRES

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*